REVOLUCIÓN CULTURAL

"En el mundo actual, toda cultura, toda literatura y arte pertenecen a una clase determinada y están subordinados a una línea política determinada. No existe en realidad, arte por el arte, ni arte que esté por encima de las clases, ni arte que se desarrolle paralelo a la política o sea independiente de ella. La literatura y el arte proletarios son parte de la causa de la revolución proletaria en su conjunto; son, como decía Lenin, engranajes y tornillos del mecanismo general de la revolución." - Mao Tse-tung

domingo, 12 de agosto de 2012

POEMAS DEL CAMARADA MAO TSE TUNG



LAS MONTAÑAS CHINGKANG 
Otoño de 1928

Al pie de la colina flameaban las banderas y estandartes
En la cumbre se oían sonar nuestros clarines y tambores.
espesas mareas las tropas enemigas nos rodeaban:
nosotros nos quedamos inmóviles igual que una montaña.

Nuestra defensa que antes formaba una muralla inexpugnable,
unió además las voluntades en una fortaleza de granito.
¡Llegó de Juangyangchie el eco del tronar de los cañones
anunciando que el enemigo huía a escape en medio de la noche


LA GRAN MARCHA
Octubre de 1935


El Ejército Rojo no teme los rigores de una larga marcha,
mil montañas, diez mil ríos no significan nada para él
las Cinco Cordilleras le parecen parvas olas,
simples terrones que se deslizan, los colosales macizos del Wumeng.
Tibios están los acantilados nubosos que, azotan las, aguas del Arenas de Oro,
frías las cadenas de hierro tendidas sobre el río Tatu.
Cuánta alegría causan las dilatadas nieves del Minshan
y, habiéndolas cruzado los tres Ejércitos, una sonrisa estalla en cada faz.


NIEVE 
Febrero de 1936 

Panorama del norte:
mil li sellados por el cielo,
diez mil li en que la nieve flota.
A cada flanco de la Gran Muralla,
blanca vastedad.
De arriba abajo, el gran río
ha perdido de pronto su tumulto.
Danzan las montañas, serpientes de plata,
elefantes de cera, avanzan las tierras altas,
intentando medir su estatura con el cielo.
En días de sol,
vestida de blanco y adornada de rojo, veréis la tierra
aún más hermosa, más cautivante.
Tierra tan rica en belleza que incontables héroes la honraron a porfía.
Lástima que a Chin Shi Juang y Jan Wu Ti
les faltara lustre literario, que Tang Tai Tsung y Sung Tai Tsu
tuvieran magro don poético.
Hijo predilecto del Cielo en su momento,
Gengís Khan
sólo entendía de cimbrar su arco contra el águila gigante.
Todo eso es pasado, es ido.
Para encontrar a los héroes de veras
hay que poner los ojos en nuestros propios días.


LLEGADA A SHAOSHAN 
Junio de 1959 

Retorné a Shaoshan el 25 de junio de 1959, tras una ausencia de 32 años
¡Malditos los días que huyeron, recordados como un sueño confuso!
Mis antiguos lares de hace treinta y dos años.
La bandera roja alzó las alabardas de los siervos,
mientras la garra negra mantenía en alto el látigo tirano.
Del sacrificio nace la decisión heroica:
atreverse a crear un nuevo cielo para el sol y la luna.
Dichosa visión: olas sucesivas de arroz, de mieses,
y héroes que vuelven, por todos los senderos, en el atardecer borroso.


A PROPÓSITO DE UN POEMA DEL CAMARADA KUO MO-JO 
9 de enero de 1963 

En este minúsculo globo
 unas cuantas moscas se golpean contra el muro;
zumban sin pausa,
a veces con voz chillona,
a veces, gemidora.
Se jactan de gran nación las hormigas que trepan por la acacia;
pretenden sacudir un árbol los insectos,
¡qué valiente empeño!
Ahora, cuando al viento del oeste caen sobre Changan las hojas,
silban las flechas sonoras.

Tantas tareas por delante,
todas tan urgentes.
El mundo gira, el tiempo apremia.
Diez mil años es demasiado,
hay que aprehender el día, aprehender el instante.
Los Cuatro Mares hierven, se enfurecen las nubes y las aguas,
los Cinco Continentes se estremecen, rugen truenos y huracanes.
Hay que exterminar todas las plagas
ninguna fuerza es capaz de resistir.


RETORNO A LAS MONTAÑAS CHINGKANG 
Mayo de 1965 

Hace tiempo que anhelo alcanzar las nubes,
y ahora vuelvo a subir las montañas Chingkang.
Desde lejos vengo a ver esta vieja querencia nuestra:
el paisaje se ha tornado nuevo.
Por doquier orioles cantan, danzan golondrinas,
al grato murmullo de los arroyuelos,
y el camino horada el firmamento.
Una vez franqueado Juangyangchie,
no hay sitio escarpado que merezca una mirada.

Vientos y truenos braman,
tremolan banderas y estandartes,
allí donde los hombres viven.
Treinta y ocho años se han deslizado
 en un simple chasquear de dedos.
Podemos tomar al brazo la Luna en el Noveno Cielo
y atrapar tortugas en lo hondo de los Cinco Mares;
regresaremos entre risas y cantos triunfales.
Nada es imposible en el mundo
si uno se atreve a escalar las alturas

Publicado por los camaradas de Ediciones Varguardia Proletaria del Ecuador.

2 comentarios:

  1. Mao fue un buen poeta, se inspiro en la poesia antigua china, siendo poemas una maravilla lirica, ejemplo cultura China

    ResponderEliminar
  2. Parece estudiante de sacerdocio con ese traje, lo escribo respetuosamente.

    ResponderEliminar